Gestionar lo que sentimos: Tres formas simples


Muchas veces creemos que con identificar una emoción ya hemos resuelto el problema. Sin embargo, entender lo que sentimos suele ser solo el primer paso.

La pregunta que aparece es: ¿Qué hacemos con esa emoción?


Se trata de aprender a gestionarla de una manera que nos ayude a sentirnos mejor y tomar decisiones más conscientes.

Primera Herramienta: Técnicas de Respiración

Les daré 2 muy sencillas:

Respiración diafragmática:
Se inhala profundamente por la nariz, inflando el abdomen y luego se exhala lentamente por la boca. Repetir las veces necesarias hasta lograr sentirse mejor.

Respiración 4 X 4:
Inhalar en 4 segundos, contener la respiración por 4 segundos, exhalar en 4 segundos y hacer una pausa antes de repetir el ejercicio.

Segunda Herramienta: Expresar lo que sentimos

Expresar lo que sentimos en voz alta, incluso a solas. Decir “estoy molesta”, “me siento frustrado” o “esto me preocupa” puede ayudarnos a reconocer la emoción con mayor claridad. Cuando lo hacemos, muchas veces la emoción pierde parte de la intensidad con la que apareció.

También puede ayudar mucho:

• Aclararlo directamente con la persona involucrada.
• Escribir lo que sentimos.
• Darnos una breve pausa antes de reaccionar.

La idea es darle salida a la emoción, no acumularla.

Tercera herramienta: tomar una decisión

Cuando entendemos una emoción y la procesamos, aparece la pregunta:
¿Qué quiero hacer con esta situación?

No siempre podremos cambiar lo que ocurrió, pero sí podemos decidir cómo responder:

• Cambiar nuestra forma de actuar.
• Poner límites si es necesario.
• Soltar lo que no vale sostener.
• Aceptar que no todo depende de nosotros.


Para tener en cuenta:

Hay un enfoque en psicología llamado Terapia Cognitivo Conductual (TCC) que nos ayuda a entender algo muy importante: no reaccionamos solo a lo que ocurre, sino a lo que pensamos sobre lo que ocurre, a cómo lo interpretamos.

Entre la situación y la emoción, hay un intermedio: la interpretación que le damos.

Ejemplo:
Alguien cancela una cita a último momento…

• Pienso: “no le importa verme” y siento molestia o decepción.
• O pienso: “puede haber tenido un imprevisto” y así, no lo tomo de manera personal.

La situación es la misma. Lo que cambia es la interpretación… y eso cambia cómo me siento y cómo actúo.

Lo interesante es que este enfoque podemos empezar a aplicarlo en lo cotidiano, observando nuestros pensamientos con atención. Y por supuesto, si una situación se mantiene o nos supera, siempre es recomendable buscar apoyo profesional.


¡Conectamos con lo que sentimos! 

3 comentarios:

  1. Me gustó mucho leer esto 💚
    Definitivamente voy a poner en práctica las técnicas de respiración, porque a veces uno actúa desde la emoción y olvida darse un momento para respirar y pensar con calma 🙏🏻

    También creo que es muy importante aprender a distinguir y entender nuestras emociones, porque no todo lo que sentimos debe controlarnos. Saber reconocer lo que nos pasa nos ayuda a tomar mejores decisiones y reaccionar de una manera más consciente ✨

    Gracias por compartir este tipo de contenido, realmente ayuda mucho 🫶🏻

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  2. Gracias por estar en Psiconecta.

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